Sra. Presidenta del Honorable Concejo Deliberante, Irma Sánchez de Sabina, Sres. Concejales:
Hemos sostenido desde hace ya 5 años que el eje de la política de nuestro gobierno es la promoción del desarrollo humano, término que empezó a formar parte de la agenda política de Tunuyán, en función de nuestra insistente y permanente predica a tal fin.
Estas simples palabras encierran un profundo marco conceptual sobre el que cimentamos cada uno de los actos de nuestra gestión, que surge de la idea fundamental de que el hombre tiene derechos absolutos, imprescriptibles, que derivan de su propia naturaleza y no dependen de la voluntad, el interés o la convención de sus semejantes, ni de circunstancias ni hechos transitorios, sino que forman parte inmodificable de la condición humana.
El derecho a la vida, a la libertad, a la igualdad, a la educación, al trabajo y a la sociabilidad, entre otros, son derechos primarios del hombre que no dependen de una ley positiva para su vigencia.
Estos derechos naturales no pueden ni deben ser violados por cualquier hombre, organización o gobierno y deben ser respetados en cualquier situación y en todo momento.
La Constitución y las Leyes, hechas por el hombre, deben estar necesaria y obligatoriamente al servicio del cumplimiento de estos derechos y en consecuencia, todo gobierno y todo plan de gestión debe, en nuestra concepción, cumplir acabadamente con esta idea central, corrigiendo y controlando todo aquello que pudiera atentar con la satisfacción de este objetivo.
En palabras del filosofo español, Julián Sans del Río, “la Constitución y las Leyes deben poner límites racionales a todas las libertades para garantizar todos los derechos, pero no pueden desconocer ni violar ninguno de ellos”.
La Constitución Nacional de 1853, que en todos sus considerandos pone al hombre como eje de las acciones de gobierno, es un documento de elevada concepción, donde en su Preámbulo y en cada uno de sus Artículos sienta las bases de una verdadera República humanista y federal con amplia participación social.