La Escuela de verano municipal, convocó a más de 1.000 niños, niñas, adolescentes, adultos y adultos mayores en distintos espacios recreativos del departamento durante el mes de enero. Las actividades se realizaron en dos turnos, en las piletas municipales y en diferentes predios preparados para el desarrollo del programa. La organización estuvo a cargo de la Dirección de Deportes, con un equipo docente y técnico destinado a garantizar el funcionamiento diario de la temporada.
El intendente Emir Andraos destacó el valor de la Escuela de Verano como espacio recreativo para la comunidad, señalando que “este programa permite que miles de familias disfruten del verano con la tranquilidad de saber que sus hijos están contenidos y acompañados por un gran equipo municipal”. Además, remarcó que iniciativas de este tipo fortalecen el desarrollo social del departamento, generan vínculos positivos y garantizan oportunidades de juego, aprendizaje y encuentro para todas las edades.



El programa contó con la participación de más de 70 profesores de Educación Física y monitores, además de guardavidas certificados y personal de enfermería trabajando en cada pileta durante ambos turnos. Desde el municipio destacaron la importancia de ofrecer un espacio seguro y planificado: “La Escuela de Verano permite que las familias dejen a sus hijos al cuidado de profesionales, con actividades pensadas para su bienestar y desarrollo”, Agustina Caetano, directora de Deportes. Se sumaron también propuestas de salud integral y nutrición, que formaron parte de los talleres educativos programados a lo largo de la temporada.
Las jornadas incluyeron actividades recreativas, acuáticas, fogones, campamentos y fiestas temáticas: peña, colonia mundialito y el cierre de carnaval, que contó con máquina de espuma, toro mecánico y tobogán inflable deslizador. Los fogones se realizaron en distintos grupos etarios entre las 18:30 y las 00:00 horas, mientras que los campamentos tuvieron lugar en el predio San Julián Reina y Villa Anita. Además, se dispuso transporte especial para personas con discapacidad y para los chicos de los distritos, lo que permitió su asistencia diaria fortaleciendo la participación territorial.





Como cierre del ciclo, cada participante recibió una bolsita con un libro para colorear y golosinas, gesto que acompañó el final de un mes marcado por el compañerismo y el clima de alegría compartida. La propuesta reafirmó la importancia de brindar espacios de contención durante el verano, donde los niños y adolescentes puedan disfrutar, socializar, aprender y construir valores como el respeto, la cooperación y la responsabilidad.
Desde la Municipalidad se realizó un balance positivo, destacando la labor sostenida de la Dirección de Deportes y el compromiso del equipo a cargo. La Escuela de Verano volvió a consolidarse como un espacio comunitario fundamental, que promueve el bienestar y la recreación de cientos de familias de Tunuyán.




