En el edificio municipal, el intendente Emir Andraos recibió a cuatro alumnos de la Escuela Normal General Toribio de Luzuriaga, quienes viajaron a Normandía, Francia, en el marco del Proyecto de Inmersión 2025. Una iniciativa que busca profundizar el aprendizaje de la lengua francesa, promover el intercambio cultural y formar ciudadanos globales.
Para acompañar a las familias, el Municipio de Tunuyán brindó una ayuda económica de $600.0000, destinada a aliviar parte de los gastos del viaje, especialmente los traslados internos hasta Buenos Aires y la conexión internacional hacia Francia.
“Apoyamos a los chicos para que puedan vivir esta experiencia única, llevar nuestras tradiciones y valores a otros lugares, y aprender de otras culturas”, expresó el intendente Emir Andraos. Por su parte, la profesora Ana Paula Tolaba, docente de francés y coordinadora del viaje, destacó el impacto de esta oportunidad: “Para algunos es la primera vez que suben a un avión. No se trata solo de aprender un idioma, sino de abrir la mirada al mundo, con menos pantallas y más ojos atentos a lo que significa vivir y compartir en otra cultura”.

Los estudiantes permanecerán durante tres semanas en la ciudad de Caen, Normandía, donde asistirán a clases, compartirán actividades y convivirán con familias francesas. No se trata de un hecho aislado: estos mismos jóvenes ya recibieron a estudiantes de Francia en Tunuyán. En este marco del programa de intercambio, se concluye ahora con su estadía en Europa. En total, viajan 23 chicos de Mendoza, de los cuales cuatro son del Valle de Uco, mientras que los demás pertenecen a Maipú, Junín y Capital.
El Proyecto de Inmersión, que comenzó en 2018 bajo el lema “Si estudiara al otro lado del Atlántico”, se desarrolla en el marco de un hermanamiento escolar entre el Normal de Luzuriaga y el Lycée Charles de Gaulle de Caen. La propuesta contempla tanto la estadía de los mendocinos en Francia como la posterior llegada de estudiantes franceses al Valle de Uco, lo que convierte al intercambio en un verdadero puente cultural que fomenta el aprendizaje del idioma y el fortalecimiento de valores como la solidaridad, la adaptación y el respeto por otras culturas.

La preparación incluyó un cursado intensivo de francés, charlas motivacionales y actividades interdisciplinarias en distintas materias. A su regreso, los estudiantes deberán elaborar un informe final en la lengua extranjera, compartir sus vivencias con sus compañeros y proponer proyectos vinculados al cuidado ambiental y al desarrollo comunitario.
Con siete años de trayectoria, el proyecto ha dejado huella en decenas de jóvenes mendocinos y se ha consolidado como un espacio de crecimiento académico y personal que abre horizontes más allá de las fronteras locales.